El Cerebro es la computadora maestra, es el cuarto de mando de un portaviones o de la cabina de un Jet que vuela a 2,2 Match (avión invisible), es el jefe de nuestro cuerpo. Sin el cerebro NO puede vivir el cuerpo humano. Nacemos con el cerebro casi totalmente desarrollado, pero hay cables y conexiones dentro del cerebro, que se conectan y funcionan sólo durante la infancia y la niñez (0 a 10 años). La neuroplasticidad neuronal o posibilidad de que las sinapsis (conexiones entre las células nerviosas o neuronas), sigan produciéndose, termina el día de nuestra muerte y eso explica el porqué, un adulto mayor que continua ejercitando su mente, no pierde sus facultades mentales. El desarrollo cerebral den los niños se produce debido a los genes y el medio ambiente en el que se desarrolla y crece. Pero es el estímulo del medio en que crece (entorno positivo: buena nutrición, amor, cariño, cultura), el que hace que se conecte el cerebro de forma más eficiente. La capacidad del bebé para gatear, hablar, llorar, reír, caminar, recordar y demás, parece un milagro y este lo realiza el cerebro (que es hechura de Dios). El cerebro es capaz de conducir y producir el desarrollo del niño/a, debido a las interacciones neuronales y al buen medio ambiente (atención de los padres). Sólo la mirada de una madre a su bebé mientras lo alimenta o la canción de cuna cantada en forma cariñosa,
Son claves en el desarrollo temprano del cerebro de un niño/a. De manera que, no sólo la genética y la nutrición juegan un papel en el desarrollo del cerebro, sino también las interacciones diarias, actividad física, el amor y las experiencias cotidianas, ayudan al desarrollo del cerebro en la niñez temprana (0-3 años). El cerebro se desarrolla con la ayuda de los factores externos del entorno. Los 5 sentidos: visión, oído, olfato, gusto y tacto, contribuyen en ayudar a desarrollar una estructura cerebral funcionante a plenitud. Así el niño aprende a reconocer los rostros de su madre (primera persona en contacto con él o ella), su padre, hermano/as, abuelo/as, tío/as y demás miembros de la familia. Huele a su madre y se acostumbra a sus caricias y sus cantos. Llora cuando siente hambre y necesita de la leche materna. Hoy se sugiere que las madres fomenten la neuroplasticidad cerebral en el niño/a, con enseñanzas inteligentes: 2 Idiomas, música clásica, métodos de comunicación basados en la lógica y en el estímulo del trabajo de la corteza cerebral. El cerebro no se cansa nunca y si ello ocurre, simplemente uno se duerme. El niño/a nace con 100 mil millones de células en el cerebro, las cuales necesitan comunicarse entre sí, para que ocurran los cambios milagrosos del desarrollo conductual. Funciona la teoría darwiniana de la selección del más apto. Y así, las sinapsis y conexiones que no se usan, se eliminan y las que son útiles, se desarrollan. El cerebro de un niño de 3 años es doblemente más activo que el de un adulto, de manera que insisto, en esta etapa muy temprana, no hay que perder la oportunidad de enseñarle al niño/a, no solo lo básico y conocido hasta la fecha, sino conceptos tecnológicos modernos: idiomas, música, desarrollo intelectual, memoria, sentimientos y su expresión y demás. Sentidos:
*Desarrollo de los sentidos visual y auditivo
La visión y la audición son los primeros sentidos en desarrollarse y de allí la utilidad de exponer al niño a formas, colores y sonidos. Colgar en su cuna, juguetes de colores vivos y sonidos suaves y rítmicos.
*Desarrollo aptitudes lingüísticas
El niño gorgotea sonidos y se mueve con monosílabos como ma, pa, pa-pa y demás. La madre debe desarrollar estas habilidades, dialogando con él o ella, como si fuera un diálogo con un adulto y cantándole canciones de cuna. Hay que evitar todo lo rudo y brusco, todo debe ser suave, con ritmo y con mucho cariño. El niño no comprende los significados, en el momento, pero todo queda registrado en su base de datos (Hipocampo=memoria).
*Desarrollo habilidades motoras
El cerebro del niño comienza a controlar sus músculos, mueve los brazos y las piernas en todas las direcciones, juega, patalea y todo es parte del desarrollo de las habilidades motoras. El niño comienza a tener los dedos y juguetes a su alcance, lo que ayuda en las habilidades motrices y la coordinación fina de las manos, pies y dedos de manos y pies. La madre debe ayudarle en este proceso. Se desarrollara el cuerpo y el cerebro, conjuntamente.
*Desarrollo del Coeficiente Emocional y Social
La buena nutrición, las vacunas preventivas (Plan Pediátrico riguroso), la salud, el ambiente de amor, cariño y afecto, que recibe el niño/a, juegan un papel determinante en toda su vida futura. Es en esta infancia tan temprana que se está jugando todo el destino futuro del niño/a.
Hay que tener cuidado extremo en que el niño/a no sea espectador de agresiones y peleas entre los padres, porque dejaran recuerdos negativos e imborrables en su memoria (traumas de la infancia) y que juegan un rol determinante en la formación de la personalidad. En casa y en esta etapa temprana, se formará el genio o el delincuente futuro.
*Desarrollo del cerebro en la primera infancia
*4 meses de edad: El cerebro responde a las palabras o sonidos de cualquier lengua hablada.
*Edad 8 a 9 meses: Se comienza a desarrollar la memoria a medida que experimentan las diferentes actividades como empujar una pelota o tirar una cuchara.
*Edad 10 meses: El niño/a comienza a concentrarse en el que será su idioma nativo y lógicamente, será el que oiga cada día a sus padres y en su entorno. Esta es la etapa en que el cerebro se amolda a los sonidos propios de cada idioma. Si se le enseñan al niño/a, 2 idiomas, por ejemplo (inglés y español), los hablará los a futuro perfectamente y será bilingüe.
*Edad 12 meses: El niño comienza a responder las palabras que escucha en forma parcial y con estilo propio (“lengua mocha”). Hay que utilizar mucho los gráficos a colores.
*Edad 12 a 18 meses: Los bebés y niños pequeños empiezan a utilizar los recursos de su memoria y le dará vueltas a un juguete hasta que funcione.
*Edad 24 meses: El niño y pre-escolares reconocen a las personas y diferencias a los conocidos (padres, hermanos, familia), de los desconocidos. Lloran ante gente extraña.
*Edad 30 meses: El niño desarrollar un mapa cerebral y ubica las cosas en su entorno.
*Edad 36 meses: El niño es capaz de mostrar 2 emociones: felicidad por jugar y llanto por caerse. Períodos críticos:
*Inteligencia Emocional: El período óptimo para el desarrollo del cerebro es de 0 a 24 meses y la mejor edad es 2-5 años. El C. I. puede desarrollar a cualquier edad.
*Motor de desarrollo: El tiempo óptimo es de 0 a 24 meses y luego disminuye con la edad.
*Visión: El período óptimo de desarrollo de la visión es de 0 a 2 años. La visión disminuye con la edad a partir de los 35 años (usar lentes para leer).
*Audiencia: de 4 a 8 meses es el período de edad óptima para el desarrollo de los primeros sonidos. La capacidad de reconocer y comprender los sonidos sigue creciendo con la edad. Disminuye a partir de los 50 años de edad y en adelante.
*Habilidad para pensar: El niño empieza a pensar desde 0 hasta 48 meses. Luego de 4 a 10 años en que viene la etapa de los ¡Porqué? Y pregunta todo a sus padres. Desea tener respuestas a sus mil y un interrogantes de la vida en general.
*Conocimiento de idiomas: el niño puede aprender y entender un segundo idioma que no sea su lengua materna de 5 a 10 años de edad. Siempre se puede aprender un idioma extraño, pero se va haciendo más difícil.
La inter-acción con el niño/a es la manera más fácil y segura de contribuir al desarrollo mental del niño/a. Los padres deben, cantar, hablarle, leerle y explicarle cosas sencillas, para que el niño ayude a desarrollar su cerebro. El cerebro de un niño puede ser moldeado por sus padres.
Es como un libro en blanco, que va captando, día a día, los conocimientos y ligados a ellos, las emociones y sentimientos. Hay que aprovechar la neuroplasticidad cerebral.
*Actividades para niños
*Actividades para niños pequeños
Hogar tranquilo, con paz, amor, cariño, afecto, diálogo, garantizan un normal desarrollo cerebral. El aprendizaje varía de un niño a otro, unos aprenden más rápido que otros (la genética juega su rol), pero no hay que desmayar nunca y ayudarlos con paz y afecto. Deje también a sus hijo/as respirar, tener su propio mundo, su propio espacio (al igual que lo necesitará luego de adulto). Cuidado con nuestro Ego, de querer que nuestros sean unos genios, para vanagloriarnos de ello y sacrifiquemos su propia felicidad. Cuidado con criar hijo/as neuróticos y ansiosos, es mejor buenos y sanos, que genios y enfermos.

